Este año se celebra el 25 aniversario de la publicación de Graceland, uno de los mayores éxitos en solitario de Paul Simon y un fenómeno musical de hondas repercusiones: un éxito de ventas de 8 millones de ejemplares vendidos en el mundo, la definitiva entrada de la música africana en el pop-rock occidental y la promoción de la cultura de color sudafricana, al dar oportunidad a sus impresionantes intérpretes de obtener reconocimiento mundial.
Cuenta el propio Paul Simon que en el verano de 1984 un amigo le regaló un cassette en la que participaban los Boyoyo Boys (Gumboots: Accordion Jive Hits, Volume II). Contenía ritmos llamados township o mbaqanga (de raíces zulu), típicos de las calles de Soweto en Sudáfrica. Dejó a Simon tan sorprendido y prendado del sonido que le llevó a la convicción de que la música africana podría llegar a tener tanta repercusión como el reggae lo tuvo en los años 70 del siglo XX.
Así que se puso en contacto con Hilton Rosenthal, un productor de Johannesburgo, que le facilitó una veintena de cintas que cubrian el espectro de la música que se oía, en aquel momento, en Sudáfrica. Al cabo de unos meses, en febrero de 1985, volaba a Johannesburgo y se disponía a grabar con varios de las y los músicos que había descubierto en aquellas cintas: el grupo Tao Ea Matsekha, General M.D. Shirinda and The Gaza Sister, y The Boyoyo Boys. La sintonía fue completa, y de la improvisación y ensayos nacieron la mayoría de temas del disco, añadiendo más tarde las letras y arreglos adicionales.
Teniéndolo casi todo en contra, en septiembre de 1986 Graceland vió la luz. Artistas de talento, objeto del Apartheid, saltaron a la fama internacional para descubrir al mundo su particular visión de la música, enraizada en su cultura zulú o xhosa. El guitarrista Chikapa "Ray" Phiri, el bajista Baghiti Khumalo, Hugh Masekela (exiliado junto con Miriam Makeba), o el grupo vocal Ladysmith Black Mambazo, vetados por el gobierno Afrikaner, intervienen en Graceland a un grandisimo nivel y talento. El propio Ray Phiri tuvo a su cargo una buena parte de los arreglos del disco.
Algunos temas fueron compuestos a dos, como es el caso de "Homeless", escrito conjuntamente con Joseph Shabalala, líder de Ladysmith Black Mambazo. Las letras del disco ayudaron a que éste haya perdurado en el tiempo. En ningún caso Simon hace alusiones directas al conflicto político, sino que ofrece multitud de símbolos e imágenes del continente africano, de pequeños pasajes de vida, situaciones, desigualdades y penurias, siempre enfocadas desde la introspección. Por ejemplo, en "The Boy In The Bubble" dice cosas como "la medicina es magia y la magia es arte", y contrapone el superdesarrollo científico y tecnologico a la gran pobreza en el mundo. En "Graceland", nos habla de una peregrinación de olvidados que van hacia su tierra prometida. En "Diamonds on The Soles Of Her Shoes" dibuja la situación existente en Sudáfrica mediante dos personajes, una chica rica que viste zapatos con diamantes en sus suelas y un pobre chico que no tiene nada, tocando de soslayo el tema de la explotación de minas efectuada por los blancos.
Posiblemente el tema que mejor sintetiza el color del disco es, precisamente, el citado "Diamonds On The Soles Of Her Shoes": un excelente bajista (Baghiti Khumalo), un excelente guitarrista (Ray Phiri), unas estupendas percusiones (a cargo del senegales Youssou N´Dour), una sección de vientos curiosísima, y la calidez de las voces de los Ladysmith Black Mambazo.
Una vez editado, la comunidad internacional se mostró muy crítica con Simon, acusándole de romper el boicot que se mantenía a la administración Sudafricana por el Apartheid. La realidad, vista con los años, fue que un buen número de artistas de talento fueron lanzados mediáticamente al resto del mundo. Paul Simon contó con músicos que no gozaban de representación ni derechos en su propio país. Se interesó por la música de las tribus, por las raíces culturales y no por la cultura blanca que imponía sus condiciones. Estas y estos músicos trabajaron duramente con la esperanza de poder expresarse, algún día, libremente. Sirvan de ejemplo de ello.
tracks list:
01. The Boy In The Bubble
02. Graceland
03. I Know What I Know
04. Gumboots
05. Diamonds On The Soles Of Her Shoes
06. You Can Call Me Al
07. Under African Skies
08. Homeless
09. Crazy Love, Vol. II
10. That Was Your Mother
11. All Around The World or The Myth of Fingerprints
Paul Simon – Graceland (1986)
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4 comments :
Uno de esos ocho millones lo compre hace por lo menos mil años...jeje soy andalu, y me sigue gustando tanto como entonces, Gracias Marhali una joya que no debe faltar en una buena discoteca.
Saludos
...jejejeje... yo también tengo el vinilo correspondiente (y el siguiente, que me estan dando ganas de hacer otra reseña). Es que considero que este "Graceland", "Passion" (de Peter Grabriel) y "Rei Momo" son una especie de "trilogía" en cuanto que supusieron la apertura de la música occidental a exquisitos ritmos de otros paises. Un saludo, "andalú" ;-)
Te doy un 10 sobre 10 a esta FABULOSA CRÍTICA.
Sin duda estás informada y das una visión muy bien argumentada.
MUCHAS GRACIAS POR ELLO
Graceland
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